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Siga adelante: la vida después del tratamiento del cáncer
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    Actualización: 12/29/2004
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¿Preguntas sobre el cáncer?

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Prefacio

Introducción
Cómo usar este documento

La atención médica después del tratamiento del cáncer
¿Qué es el cuidado de seguimiento?
¿Qué médico debo ver ahora? ¿Con qué frecuencia?
Desarrolle un plan de recuperación
Aliméntese bien después del tratamiento del cáncer
Haga ejercicio después del tratamiento del cáncer
¿Tiene problemas para hablar con su médico?
Medicina complementaria y alternativa
Su historial clínico
Servicios para tener en cuenta

Su cuerpo después del tratamiento del cáncer
Fatiga
Dolor
Linfedema: hinchazón del brazo o de la pierna
Problemas en la boca o los dientes
Cambios de peso
Control del intestino y la vejiga
Síntomas de menopausia
Intimidad y sexualidad
¿Qué pasa si tengo otros problemas de salud?

Su mente y sus sentimientos después del tratamiento del cáncer
Miedo de que el cáncer regrese
Sentirse Estresado
La depresión y ansiedad
Consiga ayuda para la depresión
Cómo enfrentar cambios en la memoria y la concentración
Como enfrentar cambios en su cuerpo
Sentimientos de enojo
Sentimientos de soledad
Participe en un grupo de apoyo
Tipos de grupos de apoyo y dónde encontrarlos
¿Es un grupo de apoyo adecuado para usted?
¿Cómo escoger un grupo de apoyo?
Descubra el sentido de la vida después del tratamiento del cáncer

Las relaciones sociales después del tratamiento del cáncer
Asuntos familiares
Consiga ayuda para asuntos familiares
Asuntos relacionados con la pareja y con comenzar a salir de nuevo
Consiga ayuda para asuntos relacionados con la pareja y con comenzar a salir de nuevo
Asuntos relacionados con el trabajo
Asuntos relacionados con amigos y colegas
Consiga ayuda para asuntos relacionados con amigos y colegas

Asuntos prácticos para después del tratamiento del cáncer
Recursos generales para el cáncer
Derechos legales y laborales
Preocupaciones relacionadas con el seguro de salud
Ayuda para gastos médicos
Recursos para grupos específicos
Otros recursos por temas
Recursos adicionales
Glosario
Guías de las organizaciones para el cuidado de seguimiento
Declaración de derechos de los sobrevivientes de cáncer
Notas del paciente/Guía para el cuidado de seguimiento
Guía para el plan de seguimiento
Practique la relajación para aliviar el dolor o el estrés

Prefacio

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) es la agencia principal del gobierno de los Estados Unidos para la investigación sobre el cáncer. Desde que el Congreso aprobó la Ley Nacional del Cáncer, en 1971, el Instituto Nacional del Cáncer ha colaborado con los principales investigadores e instituciones médicas en todo el país, para llevar a cabo investigaciones innovadoras que conduzcan a avances en la prevención, detección, diagnóstico y tratamiento del cáncer. Estos esfuerzos han traído como resultado una reducción en la tasa total de muertes por cáncer y han ayudado a mejorar y prolongar la vida de millones de personas en los Estados Unidos.

El Instituto Nacional del Cáncer estableció en 1996 la Oficina para la Supervivencia al Cáncer, como reconocimiento del creciente número de personas que sobreviven al cáncer, y de sus necesidades particulares. Durante la última década, el Instituto ha respaldado la investigación realizada por un número cada vez mayor de médicos y científicos dedicados a comprender las necesidades de las personas con cáncer. Hemos aprendido mucho de la experiencia de los sobrevivientes de cáncer y queremos compartir nuestros hallazgos con usted.

Muchos sobrevivientes de cáncer nos han dicho que aunque tenían una gran cantidad de información y apoyo durante su enfermedad, una vez que el tratamiento terminaba, ingresaban a un nuevo mundo, uno lleno de nuevos interrogantes. Este documento le dirá lo que hemos aprendido de otros sobrevivientes, acerca de la vida después del cáncer. Compartiremos sus reacciones ante la recuperación; las sugerencias prácticas para enfrentar los problemas comunes que surgen después del tratamiento, como dolor, fatiga y miedo de que el cáncer regrese; así como guías para mantener su salud física, social y emocional después del cáncer. Incluiremos, en lo posible, información específica proveniente de la investigación con sobrevivientes de cáncer.

Aunque el cáncer es un evento importante para quienes lo padecen, trae consigo una oportunidad de crecimiento. A pesar de lo difícil que es el tratamiento, miles de sobrevivientes de cáncer nos han dicho que la experiencia los llevó a hacer cambios importantes en su vida. Desde sacar tiempo para apreciar cada nuevo día, como aprender a cuidar mejor de ellos mismos, o a valorar la forma en que los demás cuidan de ellos, hasta convertirse en activistas nacionales para mejorar la investigación científica, el tratamiento y el cuidado del cáncer; todo ello afectó la forma en que pensaban de sí mismos, de otros y del futuro. Esperamos que este documento le sirva como recurso e inspiración, mientras se enfrenta a la vida después del cáncer.

Reconocimientos

El Instituto Nacional del Cáncer agradece a todos los sobrevivientes, científicos y profesionales de la salud que colaboraron en el desarrollo y revisión de esta publicación.

Este documento también está disponible en inglés. This book is also available in English.

Si desea información sobre el cáncer, llame al:
El Instituto Nacional del Cáncer 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Sociedad Americana del Cáncer 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345)


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Introducción

¡Felicitaciones por haber terminado su tratamiento del cáncer!

El final del tratamiento del cáncer puede ser a la vez un motivo de satisfacción y un desafío. La mayoría de las personas se sienten aliviadas de terminar con las exigencias del tratamiento, pero muchas sienten tristeza y preocupación. A muchas les preocupa que el cáncer regrese y no saben qué deben hacer después del tratamiento.

Cuando el tratamiento termina, a menudo las personas esperan que la vida vuelva a ser como era antes de que les diagnosticaran el cáncer. Eso rara vez pasa. Es posible que tenga cicatrices permanentes en el cuerpo o que no sea capaz de hacer ciertas cosas que antes hacía fácilmente. Otros pueden pensar que usted está algo cambiado o usted mismo se puede ver diferente.

"El futuro de un sobreviviente de cáncer hoy en día es mucho mejor que antes. Ahora hay tratamientos muy buenos que han cambiado las perspectivas. Después del cáncer la vida puede ser normal otra vez. Con la ayuda de la familia todo se hace más llevadero, todo se supera. Siempre existe al menos un pariente, o un amigo, o un conocido, que da ayuda, afecto, consejo. Eso es valiosísimo para realmente darse cuenta que la vida sigue siendo algo magnífico".
Nora, sobreviviente de cáncer de colon, 80 años.

Una de las cosas más difíciles después del tratamiento es no saber qué pasa después. "Como los médicos y las enfermeras nunca me dijeron qué debía esperar, tenía expectativas de bienestar que eran totalmente irreales", decía una mujer, "y lo mismo le pasaba a mis familiares y amigos. Esto nos ocasionó muchas preocupaciones".

¿Qué es "normal" después del tratamiento del cáncer? Quienes han vivido la experiencia del tratamiento se refieren a los primeros meses como un tiempo de cambio. No se trata tanto de "regresar a la normalidad", como de encontrar qué es normal para usted ahora. También debe esperar que las cosas sigan cambiando a medida que empieza su recuperación. Como lo expresó un sobreviviente de cáncer, "Cuando terminé el tratamiento -- cuando los médicos miraban mis exámenes y decían que se veían bien -- yo pensaba 'muy bien, ya se acabó'... pero nunca termina".

Ahora "normal" para usted puede significar tener que hacer cambios en la forma de alimentarse, las actividades que lleva a cabo y sus fuentes de apoyo. De todo esto hablaremos en este documento.

Cómo usar este documento

La información en este documento está diseñada principalmente para los sobrevivientes de cáncer que acaban de terminar su tratamiento, pero usted puede encontrarla útil, aunque haya terminado el tratamiento hace mucho tiempo. El propósito de este documento es darles a los sobrevivientes de cáncer y a sus seres queridos una mejor idea de lo que deben esperar durante los primeros meses después de haber terminado el tratamiento. Las cinco secciones principales cubren temas como:

  • La atención médica

  • Su cuerpo

  • Su mente y sus sentimientos

  • Las relaciones sociales

  • Asuntos prácticos, como temas de trabajo y seguro

No piense que tiene que leer todo el documento de una vez. Está hecho para que usted lo consulte poco a poco. Hojéelo para ver qué cosas podrían serle útiles. O consulte los temas a medida que surgen en su vida diaria.

Como podrá ver, este documento habla de muchas de las preocupaciones de quienes han pasado por el tratamiento del cáncer, y ofrece sugerencias que han ayudado a otros a seguir adelante. A medida que lea, es posible que diga, "Así es como yo me siento".

Aunque este documento describe temas que son importantes para muchos sobrevivientes, cada persona tiene su forma individual de responder al cáncer. Si bien algunos de los temas abarcados en este documento pueden reflejar su propia experiencia, puede que otros no le conciernan a usted. Concéntrese en buscar qué le sirve a usted. La información que aparece en este documento no pretende ser completa. Si usted necesita más información sobre un tema específico o uno que no está incluido, aquí encontrará otros recursos que puede consultar. Le invitamos a buscar activamente la información y el apoyo que necesite.

En este documento utilizamos dos símbolos para ayudarle a encontrar la información:
significa que esta sección trata enfoques médicos para enfrentar el problema.
significa que esta sección tiene consejos útiles que han ayudado a otros sobrevivientes a enfrentar este problema.

Recuerde

En este documento se usa el término sobreviviente de cáncer para incluir a cualquier persona que haya sido diagnosticada con cáncer, desde el momento del diagnóstico hasta el término de su vida. Es posible que no le guste el término o que sienta que no aplica en su caso, pero la palabra sobreviviente ayuda a muchas personas a pensar en hacerle frente a la vida después de la enfermedad.

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La atención médica después del tratamiento del cáncer

Es natural que todos los que han terminado el tratamiento del cáncer se preocupen por lo que les depara el futuro. A muchas personas les preocupa la forma en que se ven y se sienten, y que el cáncer regrese. Otras se preguntan qué pueden hacer para evitar que el cáncer regrese. Saber qué esperar después del tratamiento del cáncer puede ayudar a los sobrevivientes y a sus familias a programar el cuidado de seguimiento, hacer cambios en su estilo de vida, mantener la esperanza y tomar decisiones importantes.

Todos los sobrevivientes de cáncer deben tener un cuidado de seguimiento. Pero es probable que usted tenga una cantidad de preguntas sobre cómo obtener el cuidado que necesita ahora, por ejemplo:

  • Si debe decirle al médico los síntomas que le preocupan

  • Qué médicos ver después del tratamiento

  • Con qué frecuencia ver al médico

  • Qué exámenes específicos necesita

  • Qué puede hacer para aliviar el dolor y otros problemas después del tratamiento

  • Cuánto tiempo le tomará recuperarse del tratamiento y sentirse más como usted mismo

"Usted debe tener control de su vida. Su cuerpo le transmite malestares y usted debe buscar al médico para que le recomiende qué hacer, pero usted debe primero descubrir lo que anda mal porque es su vida".
Amparo, sobreviviente de cáncer del útero, 62 años.




"No sabía qué preguntar. Así que le pregunté al médico qué necesitaba saber".
Pablo, sobreviviente de cáncer de la vejiga, 45 años.


Resolver estos asuntos puede ser un reto. No obstante, muchos dicen que tomar parte en decisiones relacionadas con su atención médica futura y su estilo de vida fue una buena forma de recuperar parte del control que sintieron haber perdido durante el tratamiento del cáncer. Las investigaciones han demostrado que las personas que se sienten más en control funcionan y se sienten mejor que las que no. El primer paso consiste en establecer una relación activa con su médico y conseguir ayuda de otros miembros de su equipo de atención médica.

Esta sección ofrece algunos consejos sobre la forma de trabajar con personas que proveen cuidados después del tratamiento. Describe la clase de ayuda que usted puede necesitar y brinda consejos para obtener lo que desea de sus visitas al médico. Además, leer esta sección puede ayudarle también a crear un plan de acción para su recuperación y salud futura.

¿Qué es el cuidado de seguimiento?

Paciente: "Ay doctor, ya me dieron tratamiento y ya hice todo lo que pude. Ahora está en manos de Dios el que me alivie. Por eso yo no creo en las visitas de seguimiento. De algo hay que morirse algún día." Doctor: "Sí, eso es cierto, todos nos vamos a enfermar y todos nos vamos a morir algún día. Pero el secreto es tratar de llegar a viejo lo más sano posible".


El propósito principal del cuidado de seguimiento es verificar si su cáncer ha regresado (recurrido) o si se ha diseminado a otra parte del cuerpo (metástasis). El cuidado de seguimiento puede ayudar también a:

  • Encontrar otros tipos de cáncer.

  • Detectar efectos secundarios del tratamiento ahora, o que podrían desarrollarse años después del tratamiento.

El cuidado de seguimiento significa ver a un médico para exámenes médicos regulares. En estas visitas el médico:

  • Revisará su historial clínico.

  • Le hará un examen físico.

Es posible que le haga algunos exámenes de seguimiento:

  • Radiografías (una forma de producir imágenes de zonas dentro del cuerpo)

  • Endoscopía (el uso de un tubo delgado provisto de luz para examinar órganos dentro del cuerpo)

  • Exámenes de sangre

El cuidado de seguimiento puede incluir también terapia física, terapia ocupacional o vocacional, manejo del dolor, grupos de apoyo y atención en el hogar. (Vea una descripción de estos servicios.)

Recuerde

Si usted no tiene seguro de salud, Medicare o Medicaid, probablemente le parezca que parte de la información en este documento no le será útil. A lo mejor ya ha tenido que pasar por situaciones difíciles sólo para conseguir tratamiento y ahora ve el cuidado de seguimiento como otra batalla más. La atención médica puede ser difícil de conseguir si no tiene un buen seguro de salud, pero usted tiene que asegurarse de conseguir el cuidado que necesita, especialmente después de haber terminado el tratamiento. Su comunidad puede tener recursos para ayudarle a obtener estos servicios. Hable con el médico, el trabajador social o el encargado de la oficina administrativa del hospital o clínica local. En la sección de recursos de este documento (Ayuda para gastos médicos) también encontrará oficinas gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro que podrían ayudarle con los gastos de salud.

¿Qué médico debo ver ahora? ¿Con qué frecuencia?

Usted tendrá que decidir qué médico le proporcionará el cuidado de seguimiento después del cáncer y quiénes le brindarán otro tipo de atención médica. El cuidado de seguimiento después del cáncer se lo puede proporcionar el mismo médico que atendió su tratamiento. En cuanto a otra atención médica, usted puede seguir viendo al médico familiar o al especialista, según sea necesario.

Dependiendo de dónde viva, puede ser más conveniente que el médico de la familia siga su caso, en vez de viajar largas distancias para ver a un oncólogo. No importa a quien elija como médico, pero trate de buscar a alguien con quien se sienta cómodo. En la primera visita de seguimiento, pídale al médico que le recomiende un programa de seguimiento. Por lo general, las personas que han recibido tratamiento para el cáncer regresan al médico cada 3 ó 4 meses durante los primeros 2 ó 3 años después del tratamiento, y 1 o 2 veces al año después de eso, para citas de seguimiento. Algunas organizaciones médicas tienen también guías de seguimiento para ciertos tipos de cáncer y actualizan esta información a medida que los investigadores desarrollan nuevos enfoques para el cuidado de seguimiento. (Vea Guías de las organizaciones para el cuidado de seguimiento.)

El cuidado de seguimiento será diferente para cada persona tratada por cáncer, dependiendo del tipo de cáncer y del tratamiento que haya tenido, así como de su salud general. Los investigadores todavía están aprendiendo acerca de los mejores enfoques para el cuidado de seguimiento. Por eso es importante que su médico ayude a determinar qué plan de seguimiento es apropiado para usted.

Haga clic aquí para Notas del paciente/Guía para el cuidado de seguimiento para llevar el registro de sus citas médicas.

Por último, es importante tener presente que algunos planes de seguros pagan por el cuidado de seguimiento sólo con ciertos médicos y por un número fijo de visitas. Cuando programe su cuidado de seguimiento, es mejor que verifique su plan de seguro de salud, para ver qué restricciones aplican en el caso de su cuidado de seguimiento después del tratamiento del cáncer.

Recuerde

Algunas personas pueden sospechar que el cáncer ha regresado o notan otros cambios en su cuerpo. Es importante que usted esté atento a cualquier cambio en su salud y le informe al médico cualquier problema. El médico puede establecer si esos problemas están relacionados con el cáncer, con el tratamiento que tuvo o con otro problema de salud.

Aun si se entera de que el cáncer ha regresado, no hay razón para perder las esperanzas. Muchas personas viven una vida buena durante años, aunque el cáncer haya regresado.

Desarrolle un plan de recuperación

Después del tratamiento del cáncer, muchos sobrevivientes desean encontrar formas de reducir la posibilidad de que el cáncer regrese. Algunas personas se preocupan de que la forma como se alimentan, el estrés o la exposición a productos químicos las pueda poner en riesgo. Los sobrevivientes de cáncer descubren también que en este momento es cuando se dan cuenta de cómo cuidan de sí mismos y de su salud. Ese es un punto de partida importante para empezar a vivir una vida sana después del cáncer.

Cuando se reúna con su médico para hablar de su cuidado de seguimiento, debe pedirle que desarrolle un plan de recuperación que incluya formas en que puede atender mejor sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales. Es probable que usted no esté habituado a hablar con el médico como si fueran socios en el cuidado de su salud, así que puede resultarle difícil al comienzo, pero es importante que lo haga. Cuanto más lo haga, más fácil se volverá. Vea algunos consejos sobre la forma de hablar con el médico.

Las investigaciones apenas empiezan a mostrar lo que las personas pueden hacer para disminuir el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer. Pero aún no sabemos por qué el cáncer regresa en algunas personas y no en otras.

Hacer cambios en la forma en que se alimenta, se ejercita y vive la vida, puede que no evite que el cáncer regrese. Sin embargo, hacer estos cambios puede ayudarle a sentirse mejor y puede incluso disminuir su probabilidad de desarrollar otros problemas de salud.

Use las hojas para las Notas del paciente/Guía para el cuidado de seguimiento para llevar el registro de sus citas médicas.

Cambios que usted podría considerar:

  • Dejar de fumar. Las investigaciones muestran que el hábito de fumar puede aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer en el mismo sitio, o en otro. Si desea ayuda para dejar de fumar, vea Servicios para dejar de fumar.

  • Disminuir la cantidad de alcohol que toma. Las investigaciones muestran que el alcohol puede aumentar la probabilidad de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

  • Alimentarse bien y hacer ejercicio (vea Aliméntese bien después del tratamiento del cáncer).

Aliméntese bien después del tratamiento del cáncer

  1. Consuma alimentos adecuados para una buena salud, enfatizando aquellos que provienen de fuentes vegetales.

    • Coma cinco o más porciones de frutas y verduras cada día.

    • Escoja harinas de grano entero en vez de granos procesados (refinados) y azucares.

    • Limite las carnes rojas, en especial las que tienen alto contenido de grasa o las carnes procesadas.

  2. Adopte un estilo de vida físicamente activo.

  3. Mantenga un peso adecuado durante el resto de su vida.

  4. Limite el consumo de alcohol, si es que toma.

(Fuente: Recomendaciones de nutrición y actividad física para la prevención de cáncer, de la Sociedad Americana del Cáncer, 2002.)

Haga ejercicio después del tratamiento del cáncer

Se han hecho pocos estudios para determinar si la actividad física afecta la supervivencia después del tratamiento del cáncer. Se requiere más investigación para contestar esta pregunta, pero los estudios han demostrado que el ejercicio moderado (caminar, montar en bicicleta, nadar, etc.) durante aproximadamente 30 minutos, todos, o casi todos los días, puede:

  • Reducir la ansiedad y la depresión

  • Mejorar el estado de ánimo

  • Elevar la autoestima

  • Reducir los síntomas de fatiga, náuseas, dolor y la diarrea.

Durante la recuperación es importante comenzar lentamente un programa de ejercicios e incrementar la actividad gradualmente, trabajando con el médico o un especialista (como un terapeuta físico), de ser necesario. Si necesita permanecer en cama durante su recuperación, incluso actividades insignificantes, como mover los brazos o las piernas, pueden ayudarle a permanecer flexible, aliviar la tensión muscular y sentirse mejor. Algunos sobrevivientes deben tener especial cuidado al hacer ejercicio. Hable con el médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.

¿Tiene problemas para hablar con su médico?

"Recuerde, el doctor trabaja para usted. Usted no tiene que tener miedo de preguntar".
Dr. Elmer Huerta, oncólogo, Washington, DC




"Entre más información tenga, más se dará cuenta de que tiene que abogar por sí mismo. Muchas veces yo le llevaba información al médico".
Lorena, sobreviviente de cáncer de estómago, 70 años.


No siempre es fácil hablar con el médico. Algunas veces utiliza términos que usted no conoce. Cuando eso sucede, es importante interrumpirlo y pedirle que explique lo que quiere decir las palabras. Puede preocuparle qué piense el médico de eso, pero tener preguntas es perfectamente normal.

Es importante hablar con el médico. Ambos necesitan información para poder planear su cuidado. Contarle al médico sobre su salud y hacer preguntas, les ayuda a ambos a hacer sus "trabajos" bien.

El médico debe mantenerlo informado sobre muchos aspectos de su enfermedad y de su estado. Aunque le cueste un poquito, trate usted de conversar con el médico sobre sus cosas, por ejemplo, pregúntele sobre:

  • Los exámenes y el cuidado de seguimiento que necesita, así como la frecuencia con que los necesita.

  • Los tipos de problemas físicos que puede tener como consecuencia de su tratamiento del cáncer y qué puede hacer para prevenirlos, reducirlos o resolverlos.

  • Los probables efectos secundarios largo plazo por el tratamiento y las señales de alerta que se podrían presentar.

  • Las señales de alerta que indican que el cáncer puede estar regresando y qué hacer si nota estas señales.

  • Los temores que tenga, relacionados con el cuidado de seguimiento.

Recuerde

Muchos sobrevivientes quieren aprender sobre los síntomas que puedan indicar que el cáncer ha regresado, o recurrido. Existen muchos tipos de síntomas que pueden indicar si el cáncer ha regresado y eso depende de cada persona, del tipo de cáncer para el que haya sido tratada la persona y del tipo de tratamiento que haya recibido. Por esa razón debería hablar con el médico de los signos y síntomas por los que debe estar alerta y preguntarle qué debe hacer al respecto.

En cada visita cuéntele al médico o al equipo de atención médica acerca de:

  • Los síntomas que usted crea que son una señal de recurrencia.

  • Cualquier dolor que le preocupe. (Vea algunas formas de describir el dolor.)

  • Cualquier problema físico que interfiera con su vida cotidiana o que le preocupe, como fatiga, dificultad para dormir, pérdida de interés sexual, aumento o pérdida de peso. (Vea Su cuerpo después del tratamiento del cáncer.)

  • Otros problemas de salud que tenga, como problemas del corazón, diabetes o artritis.

  • Cualquier medicamento, vitamina o producto naturista que esté tomando y cualquier otro tratamiento que esté usando. (Vea a continuación la sección "Medicina complementaria y alternativa".)

  • Cualquier problema emocional que pueda tener, o cualquier episodio de angustia o depresión que haya tenido en el pasado. (Vea la sección "Su mente y sus sentimientos".)

  • Cualquier cambio en el historial clínico de su familia.

  • Cosas de las que quiere saber más (tales como nuevas investigaciones o efectos secundarios).

El equipo de atención médica debe poder ayudarle, o referirlo a alguien que lo pueda ayudar con cualquier efecto secundario o problema que tenga. Usted tiene derecho a obtener la ayuda que necesita.

Medicina complementaria y alternativa

La medicina complementaria y alternativa incluye muchos tipos de tratamiento o terapias para prevenir enfermedades, reducir estrés, y evitar efectos secundarios o síntomas desagradables y controlar o curar enfermedades. El tratamiento se llama "complementario" cuando se usa además del tratamiento prescrito por el médico. El tratamiento se llama "alternativo" cuando se usa en vez del tratamiento prescrito por el médico.

Algunos de los tratamientos más comunes incluyen: visualización o relajación; acupresión y masaje; homeopatía; vitaminas o productos naturistas; dietas especiales; psicoterapia; prácticas espirituales y acupuntura.

Estas terapias son bien conocidas. Se ha visto que son usadas por más de la mitad de las personas con cáncer o que han tenido cáncer, muchas pertenecientes a la comunidad latina. Hace poco un estudio reveló que mujeres de la comunidad latina que habían tenido cáncer de seno hicieron terapias dietéticas.

Muchas personas latinas van al curandero y compran remedios en las botánicas. Estas cosas pueden ayudar a sentirse mejor y recuperarse psicológicamente y espiritualmente. En ese sentido el sentimiento religioso puede ser muy reconfortante.

A veces estos tipos de tratamiento pueden hacer daño. Por eso conviene siempre coordinar con el médico y ver si la terapia combina bien con el tratamiento médico.

Sugerencias para aprovechar al máximo sus visitas de seguimiento

¿Cómo aprovechar al máximo sus visitas al médico? He aquí algunas ideas que han ayudado a otros con su cuidado de seguimiento:

  • Pídale a alguien que lo acompañe a la cita con el médico. Un amigo o miembro de la familia puede ayudarle a pensar y a entender lo que se dijo. También puede pensar en nuevas preguntas para hacer.

  • Lleve papel y lápiz o una grabadora para tomar nota de las respuestas que el médico le da.

  • Haga primero las preguntas más importantes, en caso de que al médico se le acabe el tiempo.

    • No tema preguntarle al médico si puede programar más tiempo cuando usted fije su próxima cita. O dígale al médico que le sugiera una hora para llamarlo y obtener las respuestas a sus preguntas.

  • Pida hablar con el médico o enfermera en un cuarto privado, a puerta cerrada.

  • Exprésese en forma clara.

    • Describa brevemente su problema o preocupación.

    • Cuéntele al médico cómo lo hace sentir su problema o preocupación.

    • Pida lo que quiere o desea.
      Ejemplo: "Me siento cansado casi todo el día. He tratado de dormir siestas, pero eso no ayuda. La fatiga interfiere con mi vida diaria, lo cual me molesta y me enfurece. Me gustaría que me ayudara con ese problema o me refiera a alguien que me pudiera ayudar".

  • Dígale al médico cuánto desea saber.

    • Dígale que ya ha escuchado suficiente o que quiere más información.

    • Pida documentos u otro tipo de materiales para leer en casa.

  • Asegúrese de haber entendido las respuestas del médico.

    • Repita con sus propias palabras lo que cree que el médico quiso decir.

    • Pídale al médico que le explique lo que dijo, en términos que usted entienda.

  • Si descubre que no puede hablar con el médico u obtener respuestas para sus preguntas, dígale que no está satisfecho con eso. Si eso no da resultado, puede tratar de buscar otro médico. Eso puede ser difícil, pero por su salud es importante que obtenga la información necesaria.

  • Pregúntele al farmacéutico cuál es la forma adecuada de tomar los medicamentos o cuáles son los posibles efectos secundarios.

  • Mantenga un archivo del cuidado de seguimiento que recibe. (Vea el cuadro que sigue.)

Explíqueles su historial de cáncer a todos los médicos que visite. El tipo de cáncer que tuvo y el tratamiento que recibió podrían afectar las decisiones acerca de su cuidado en el futuro. Los otros médicos no tienen forma de saber acerca de su cáncer y de su tratamiento a menos que usted se lo diga.

Su historial clínico

Asegúrese de obtener una copia o un resumen del historial clínico de su tratamiento del cáncer. (Probablemente tenga que pagar por ello.) Si mantiene sus registros actualizados, tendrá suficiente información para compartir con cualquier médico nuevo que visite.

Si no guarda una copia, sus archivos podrían dispersarse por muchos consultorios médicos y se podrían perder los datos clave de su historia del cáncer.

La información más importante que usted debe conservar incluye:

  • El tipo de cáncer para el cual lo trataron

  • Cuándo se lo diagnosticaron

  • Detalles de todo el tratamiento del cáncer (todas las cirugías, nombres y dosis de todos los medicamentos, sitio y cantidad de radioterapia que recibió, así como las fechas del tratamiento y el lugar donde los recibió)

  • Los informes clave de laboratorio, patología y rayos X

  • Información para contactar a todos los profesionales de la salud involucrados en su tratamiento y cuidado de seguimiento

  • Cualquier problema que haya ocurrido después del tratamiento

  • Información sobre cuidados complementarios recibidos (como medicamentos especiales, ayuda emocional y suplementos nutricionales)

Servicios para tener en cuenta

Las personas que han tenido cáncer concuerdan en decir que nadie debería tener que seguir solo después del tratamiento. Sus amigos y familiares pueden ayudar. Pregunte al médico, a la enfermera, al trabajador social o a la organización local del cáncer, cómo obtener en su zona servicios como los que aparecen a continuación.

Servicios de apoyo profesional que usted puede necesitar

Servicio Cómo puede ayudarle
Asesoramiento
genético
Especialistas capacitados le aconsejan si debe hacerse pruebas genéticas para el cáncer y cómo enfrentar los resultados. Puede ser útil para usted y los miembros de la familia que tengan preocupaciones por su propia salud. (Vea las formas de buscar consejeros en genética.)
Asistencia psicológica
para parejas
Usted y su pareja pueden trabajar con especialistas que les pueden ayudar a hablar de sus problemas, aprender cuáles son las necesidades del otro y encontrar la forma de salir adelante. La asesoría puede incluir temas relacionados con el sexo y la intimidad.
Clero/Asesoría
espiritual
Algunos miembros del clero están capacitados para ayudarle con las preocupaciones generadas por el cáncer, como sentimientos de soledad, miedo a la muerte, búsqueda de un significado y dudas relacionadas con la fe.
Clínicas de dolor
(llamadas también
Servicios de cuidado
paliativo y dolor)
Son centros con profesionales de muchos campos diferentes, quienes están especialmente capacitados para ayudar a los pacientes a obtener alivio para el dolor.
Clínicas de
seguimiento a largo
plazo
Todos los médicos pueden ofrecerle cuidado de seguimiento, pero existen algunas clínicas que se especializan en seguimiento a largo plazo después del cáncer. Estas clínicas a menudo ven a personas que ya no reciben tratamiento de un oncólogo y que se consideran libres de la enfermedad. Puede preguntarle al médico si hay clínicas de seguimiento del cáncer en su zona.
Especialistas en
rehabilitación
vocacional
Si usted tiene discapacidades u otras necesidades especiales después del tratamiento, estos servicios le pueden ayudar a encontrar un empleo que se ajuste a esas necesidades. Esos servicios incluyen consejería, educación y desarrollo de habilidades, así como la forma de obtener y utilizar la tecnología y las herramientas necesarias.
Fisioterapeutas Los fisioterapeutas conocen la forma en que funcionan e interactúan todas las partes del cuerpo. Pueden enseñarle cuáles son los ejercicios y los movimientos apropiados para recuperar la fuerza y la movilidad después del tratamiento. También pueden aconsejarle cuáles son las posturas adecuadas para ayudar a prevenir lesiones.
Especialistas en
lenguaje
Los especialistas en lenguaje pueden en evaluar y tratar cualquier problema que usted pueda tener después del tratamiento, y que esté relacionado con el habla, el lenguaje o el tragar.
Grupos de apoyo Grupos en persona y a sobrevivientes través y a de la Internet que permiten a los sobrevivientes interactuar con otras personas que están en situaciones similares. (Vea Participe en un grupo de apoyo.)
Nutricionistas/Dietistas Pueden ayudarlo a ganar o perder peso con una alimentación balanceada.
Programas de asesoría familiar Toda su familia puede participar en el proceso de recuperación. En estos programas, usted y su familia pueden participar en sesiones de terapia con especialistas que les pueden ayudar a hablar de sus problemas, aprender cuáles son las necesidades de los demás y encontrar respuestas.
Programas para el control del estrés Estos programas enseñan la forma de aprender a relajarse y tener más control sobre el estrés. Los hospitales, las clínicas o las organizaciones locales del cáncer tal vez ofrezcan esos programas y clases.
Psicoterapia individual Especialistas de salud mental le ayudan a manejar sus sentimientos, como de enojo, de tristeza y de preocupación por el futuro.
Servicios de atención
en el hogar
Los gobiernos estatales y locales ofrecen muchos servicios útiles después del tratamiento del cáncer. Una enfermera o fisioterapeuta puede ir a su casa. También es posible que consiga ayuda con el trabajo de la casa o la cocina. El directorio telefónico tiene números de contacto bajo: Social Services, Health Services or Aging Services (Servicios sociales, Servicios de salud, o Servicios geriátricos), con y sin costo.
Servicios para
dejar de fumar
Las investigaciones demuestran que cuanto más apoyo tenga para dejar de fumar, mayor será su probabilidad de éxito. Muchas comunidades tienen programas para dejar de fumar. Pregunte al médico, a la enfermera, al trabajador social o en el hospital local qué hay disponible, o llame al Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) o a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345).
Terapistas
ocupacional
Pueden ayudarle a recuperar o desarrollar habilidades que son importantes para vivir de manera independiente. Pueden ayudarle a aprender de nuevo cómo desempeñar actividades cotidianas como bañarse, vestirse o alimentarse por su cuenta, después del tratamiento del cáncer.
Trabajadores sociales
de oncología
Estos profesionales están capacitados para aconsejarle sobre las formas de enfrentar los asuntos relacionados con el tratamiento y los problemas familiares relacionados con el cáncer. Pueden contarle qué recursos hay y conectarlo con servicios en su zona.

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Su cuerpo después del tratamiento del cáncer

Aunque el tratamiento haya terminado, usted todavía tiene que lidiar con la forma en que afecta su cuerpo. Puede tomar tiempo superar los efectos del tratamiento del cáncer. El tiempo necesario para llegar a sentirse bien es diferente para cada persona. Usted puede preguntarse cómo debería sentirse durante este tiempo y cuál podría ser una señal de que el cáncer ha regresado. Esta sección habla acerca de algunos de los problemas que se pueden presentar cuando el tratamiento termina. Algunos de los efectos más comunes que informan las personas son:

  • Fatiga

  • Dolor

  • Linfedema, o hinchazón

  • Problemas en la boca o los dientes

  • Problemas con el peso y la alimentación

  • Pérdida de control de la vejiga o el intestino

  • Síntomas de menopausia

  • Cambios en su vida sexual

"Si pudiera olvidarme de la parte física, si dejara de doler, creo que me sentiría bien".
Rose, sobreviviente de cáncer de pulmón, 70 años.


Lo que usted experimente puede estar relacionado con el tipo de cáncer que tuvo y con el tratamiento que recibió. También vale la pena recordar que no hay dos personas iguales, así que usted puede experimentar cambios que son muy diferentes a los de otra persona, aunque hayan tenido el mismo tipo de cáncer y recibido el mismo tratamiento.

Fatiga

"Puedo caminar y mantenerme ocupado" dijo un sobreviviente de cáncer de testículo, "pero me canso mucho. Si me siento en una silla y quiero leer o mirar algo, me duermo en 30 segundos y es un sueño muy profundo".

Algunos sobrevivientes de cáncer informan que aún sienten cansancio o agotamiento después de haber terminado el tratamiento. De hecho, la fatiga es una de las quejas más comunes durante el primer año después del tratamiento.

El descanso o el sueño no "curan" el tipo de fatiga que usted puede sentir después del tratamiento del cáncer y los médicos no conocen las causas exactas. Las causas de la fatiga de las personas que están recibiendo tratamiento son diferentes de las de quienes han completado ya su tratamiento:

  • La fatiga durante el tratamiento puede ser ocasionada por el tratamiento del cáncer. Otros problemas que pueden influir en la fatiga son la anemia (tener muy pocos glóbulos rojos), la mala nutrición, no tomar suficientes líquidos y la depresión. El dolor también puede empeorar la fatiga.

  • Los investigadores están todavía aprendiendo sobre las causas de la fatiga después del tratamiento.

¿Cuánto tiempo durará la fatiga? No hay un patrón "normal". Para algunos, la fatiga mejora con el tiempo. Otros, como por ejemplo quienes han tenido transplantes de médula ósea, pueden tener menos energía durante años después del tratamiento final.

Algunas personas se sienten muy frustradas cuando la fatiga dura más tiempo del que habían pensado y se interpone en el camino de su rutina diaria. También se preocupan de que sus amigos, familiares y colegas se molesten si ellos se quejan de fatiga muy a menudo.

Vea Practique la relajación para aliviar el dolor o el estrés.

Pida al médico o a la enfermera ayuda para la fatiga

Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted sobre la fatiga. Si el médico no menciona el tema, asegúrese de preguntarle acerca de:

  • Cómo pueden afectar sus niveles de energía, es decir sus ganas de trabajar y de vivir, los medicamentos que toma, u otros problemas médicos.

  • Cómo puede controlar el dolor, si éste constituye un problema para usted.

  • Programas de ejercicios que pueden ayudar, como caminar, por ejemplo.

  • Técnicas de relajación.

  • Cambios en la dieta o si debe tomar más líquidos.

  • Medicamentos o suplementos nutricionales que podrían ayudar.

  • Especialistas que podrían ser de ayuda, como fisioterapeutas, terapistas ocupacionales, nutricionistas o proveedores de servicios de salud mental.

Sugerencias para combatir la fatiga

¿Cómo combate la fatiga? He aquí algunas ideas que han ayudado a otros:

  • Programe su día. Sea activo a la hora del día en que se siente más alerta y lleno de energía.

  • Ahorre energía cambiando la forma en que hace las cosas. Por ejemplo, siéntese en un banco mientras cocina o lava los platos.

  • Tome siestas o tome descansos cortos entre actividades.

  • Trate de acostarse y de despertarse a la misma hora todos los días.

  • Haga lo que disfruta, pero en menor cantidad. Dedíquese a actividades nuevas o viejas que no lo cansen. Trate de leer algo breve, por ejemplo cuentos cortos, o de escuchar música.

  • Deje que otros le ayuden. Podrían cocinar alguna de las comidas, ir de compras, o lavar la ropa. Si nadie se ofrece, pida lo que necesita. Los amigos y familiares pueden estar dispuestos a ayudar pero no saben qué hacer.

  • Simplemente diga "no" a las cosas que no le importan tanto ahora. Eso puede incluir el trabajo de la casa y otras tareas. Si usa la energía que tiene en una forma gratificante, podrá vivir una vida más plena.

  • Piense en participar en un grupo de apoyo o de educación para personas con cáncer. (Vea Participe en un grupo de apoyo.) Hable de su fatiga con otros que hayan tenido el mismo problema, así puede aprender nuevas maneras de resolverla.

Dolor

Después del tratamiento puede sentir dolor. En algunos casos, es producido por el mismo tratamiento.

Los tipos de dolor que puede sentir después del tratamiento del cáncer incluyen:

  • Sensibilidad en el área de la piel donde recibió la radiación. Este tipo de dolor es muy común y puede durar muchos meses. "Estoy tan sensible ahí que no me puedo poner nada apretado", señaló una sobreviviente de cáncer de seno.

  • Dolor o adormecimiento en las manos y los pies debido a nervios lesionados. La quimioterapia o la cirugía pueden dañar los nervios, lo cual ocasiona un dolor fuerte. (Esto se llama neuropatía.)

  • Cicatrices dolorosas por la cirugía del cáncer.

  • Dolor en un miembro o seno extirpado. Aunque los médicos no saben por qué se presenta ese dolor, es real. No es sólo "su imaginación".

Pida al médico o a la enfermera ayuda para el dolor

El dolor, el cansancio, y otras sensaciones desagradables ocurren después de un tratamiento del cáncer. El médico debe informarle sobre estos problemas. Si no lo hace, pregúntele, hágase explicar por qué viene el dolor, a qué se debe la fatiga y cómo usted puede enfrentar esos síntomas y curarlos.

Usted se merece conseguir alivio para el dolor y el médico o la enfermera le pueden ayudar. Querer controlar el dolor no es una señal de debilidad, sino un medio para sentirse mejor y permanecer activo.

El seguro médico no siempre cubre estos métodos. Investigue si su póliza cubre los métodos recomendados por el médico.

Si usted es mayor, es posible que no sepa si el dolor es ocasionado por el cáncer o por otros problemas de salud, como la artritis. Es probable que no haya pensado en mencionárselo a su oncólogo o a otros médicos, pero debería hacerlo. Si tiene dolor, dígaselo al oncólogo o a otro médico.

Con su ayuda el médico podrá evaluar qué tan intenso es su dolor. Luego podrá sugerirle una o más de las siguientes soluciones. Estos métodos han ayudado a otras personas que se están recuperando del cáncer y podrían ayudarle a usted.

  • Medicamentos para aliviar el dolor. En la mayoría de los casos los médicos probarán primero con los medicamentos menos fuertes. Luego pasarán a medicamentos más fuertes si usted los necesita. La clave para obtener alivio es tomar todos los medicamentos tal y como el médico se los prescribe. Para mantener el dolor bajo control, no se salte dosis, ni espere hasta que le duela para tomar los medicamentos. A lo mejor usted teme que si usa los medicamentos se va a volver "adicto", pero esto casi NUNCA pasa si toma la dosis correcta y ve periódicamente al médico.

  • Medicamentos antidepresivos. Algunos de estos se han recetado para reducir el dolor o el adormecimiento producido por los nervios lesionados.

  • Fisioterapia. La terapia física podría aliviar el dolor. El fisioterapeuta puede utilizar calor, frío, masaje, presión o ejercicio, para ayudarle a sentir mejor.

  • Abrazaderas. Limitan el movimiento de un miembro o articulación que le duele.

  • Acupuntura. Este es un método comprobado que utiliza agujas en los puntos de presión, para reducir el dolor.

  • Hipnosis, meditación o yoga. Cualquiera de éstas puede ayudarle a reducir el dolor. Un especialista capacitado puede enseñarle estas técnicas.

  • Técnicas de relajación. Muchas personas con cáncer han descubierto que la práctica de la relajación profunda ayuda a aliviar el dolor o reduce el estrés. Vea para ejercicios que Usted puede tratar.

  • Bloqueo nervioso o cirugía. Si no obtiene alivio con las opciones anteriores, puede preguntarle al médico acerca de estos métodos. El bloqueo nervioso o la cirugía ayudan a menudo si usted tiene un dolor persistente y limitante, pero pueden presentar el riesgo de padecer de otros problemas. También pueden requerir que permanezca en el hospital.

Sugerencias para hablar del dolor con el médico

He aquí algunas sugerencias para ayudarle a describir el dolor al médico:

  • Su médico puede sugerir que use números para describir su dolor. Trate de explicarle al médico cuán intenso es el dolor que siente. Para ello use una escala del 0 al 10. Por ejemplo, si no tiene dolor es 0, y el dolor más intenso, peor de todos, es 10.

  • Señale los sitios exactos donde le duele, bien sea en su cuerpo o en un dibujo. Indique si el dolor se queda en un solo sitio o se mueve lejos de ese punto.

  • Describa cómo se siente el dolor. ¿Es agudo, sordo, pulsante, constante?

  • Explique cuándo siente dolor. Diga cuándo comienza, cuánto dura, si se mejora o empeora en determinados momentos del día o de la noche y si se mejora o empeora con cualquier cosa que haga.

  • Describa cómo el dolor afecta su vida cotidiana. ¿Le impide trabajar? ¿Llevar a cabo sus tareas domésticas? ¿Ver a sus amigos y familiares? ¿Salir y divertirse?

  • Haga una lista de todos los medicamentos que está tomando (por cualquier razón). Si está tomando algo para aliviar el dolor, ¿cuánto le ayuda?

  • Hable de cualquier efecto secundario que le produce el medicamento para controlar el dolor, como estreñimiento, u otros cambios en los hábitos del intestino, o si se siente atontado o "ido". Muchos de estos problemas se pueden solucionar.

  • Diga cuáles son sus metas para el alivio del dolor. ¿No desea tener ningún dolor (lo cual a menudo puede ser difícil de lograr), o su meta es sentirse suficientemente bien para realizar actividades específicas?

Sugerencias para aliviar el dolor y el estrés por medio de la relajación

La relajación puede ayudarle a sentirse mejor, tanto mental como físicamente. Pero para la mayoría de nosotros no es sencillo decir "me voy a relajar". La relajación es una técnica que necesita práctica, como cualquier otra.

Muchas personas esperan hasta que tienen mucho dolor o están muy estresadas antes de tratar de relajarse, cuando ya puede ser muy tarde para lograrlo. Luego pueden intentar relajarse comiendo en exceso, fumando o bebiendo, actividades que no son muy útiles y que pueden incluso ser nocivas.

Aprecie el buen humor y ríase tanto como pueda

"¿Es el cáncer una amenaza para la vida? Sí, pero ¿para qué morir de mal humor? Así que bromeé todo el tiempo y yo creo que eso me ayudó".
Juana, sobreviviente de cáncer de riñón, 56 años.


La risa puede ayudarle a relajar. Cuando se ríe, su cerebro libera sustancias químicas que producen placer y relajan los músculos. Incluso una sonrisa puede alejar pensamientos estresantes. Por supuesto, no siempre se va a sentir con ánimos de reír, pero otras personas han encontrado que estas cosas ayudan:

  • Disfrute de las cosas divertidas que hacen los niños y las mascotas.

  • Mire películas o programas de televisión entretenidos.

  • Escuche programas de radio con cómicos hispanohablantes.

  • Compre un calendario jocoso para el escritorio.

  • Lea libros de chistes.

  • Vaya a espectáculos cómicos.

  • Reúnase con un amigo o amiga de mucho tiempo y trate de recordar las anécdotas divertidas del pasado.

Incluso descubrirá que se puede reír de sí mismo. "Fui a ayudar a una amiga con su computadora este verano y estaba haciendo mucho calor, así que me quité la peluca", dijo una mujer. "Cuando llegó la hora de irme no podía encontrarla. Bueno, su perro miniatura la había encontrado y casi acaba con ella, pero yo me la puse y regresé a casa. Mi marido preguntó '¿Qué pasó?' Sobra decir que la peluca nunca volvió a ser la misma".

Linfedema: hinchazón del brazo o de la pierna

El linfedema es la hinchazón de una parte del cuerpo, por lo general de un brazo o de una pierna, causada por la acumulación de líquidos linfáticos. Puede ser causado por el cáncer o por el tratamiento del cáncer. Hay muchos tipos diferentes de linfedema. Algunos tipos se presentan justo después de la cirugía, son leves y no duran mucho. Otros ocurren meses o años después del tratamiento del cáncer y pueden ser muy dolorosos. El linfedema se puede desarrollar también después de la picadura de un insecto, de una lesión leve o de una quemadura.

Las personas que corren riesgo de sufrir un linfedema son las que han tenido:

  • Cáncer de seno --si han recibido radioterapia o les han extraído los ganglios linfáticos de las axilas. El riesgo es aún mayor si han recibido radiación en el área de la axila después de que les extrajeron los ganglios linfáticos.

  • Melanoma en los brazos o las piernas --si les han extraído ganglios linfáticos o han recibido radioterapia.

  • Cáncer de próstata --si les han hecho cirugía o han recibido radioterapia en toda la pelvis.

  • Cáncer de los órganos reproductores femeninos o masculinos --si las trataron con cirugía para extraer los ganglios linfáticos, o recibieron radioterapia.

  • Otros tipos de cáncer que se han diseminado a la parte baja del abdomen. La presión del tumor en crecimiento puede dificultar que el organismo drene los líquidos.

Pida al médico o a la enfermera ayuda con el linfedema

El médico o la enfermera puede ayudarle a encontrar la forma de prevenir y aliviar el linfedema. Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted sobre el linfedema. Si el médico no menciona el tema, asegúrese de preguntarle acerca de:

  • Formas de mantener la piel sana. Es importante mantener la piel limpia. También debe mantenerla humectada con una loción.

  • Ejercicios para ayudar al cuerpo a drenar el líquido linfático y los tipos de ejercicio que no debe hacer.

  • Maneras de tratar el linfedema. Le pueden sugerir:

    • Mantener el brazo o la pierna elevado por encima de la altura del pecho.

    • Masajes especiales que pueden ayudarle a movilizar el líquido linfático de donde se ha acumulado.

    • Los vendajes y la ropa especial que pueden ayudar a drenar el líquido linfático.

    • Perder peso.

  • Cómo encontrar fuentes de apoyo emocional que le ayuden a hacerle frente.

Haga clic aquí para informacion sobre una buena alimentacíon.

Sugerencias para la prevención o el alivio del linfedema

Otros sobrevivientes de cáncer han encontrado útiles estas sugerencias:

  • Esté pendiente de los síntomas de hinchazón o infección (enrojecimiento, dolor, calor, fiebre). Informe al médico o a la enfermera si el brazo o la pierna le duele o está hinchado.

  • Evite cortaduras, picaduras de mosquitos o quemaduras de sol en el brazo o la pierna. Trate de que no le pongan inyecciones ni le saquen sangre de esa zona.

  • Consuma una dieta balanceada, rica en proteínas y baja en sal.

  • Vaya periódicamente a las citas de seguimiento con el médico.

  • Use ropa que no le apriete el brazo o la pierna.

  • No use ese brazo o esa pierna para averiguar qué tan caliente o fría está alguna cosa, como el agua del baño o los alimentos. Es probable que ahora no pueda sentir muy bien el calor o el frío en ese miembro.

Problemas en la boca o los dientes

Las investigaciones demuestran que muchas personas que han sido tratadas por cáncer desarrollan problemas en la boca y los dientes.

La radiación en la cabeza y el cuello puede ocasionar problemas con los dientes o las encías, el tejido blando que recubre la boca, las glándulas que producen la saliva y los huesos de la mandíbula. Esto puede ocasionar:

  • Resequedad en la boca

  • Caries y otros tipos de problemas en los dientes

  • Pérdida o cambios en el sentido del gusto

  • Boca o encías adoloridas

  • Infecciones en la boca

  • Rigidez en la mandíbula, o cambios en el hueso de la quijada

  • Si recibió ciertos tipos de quimioterapia, puede tener muchos de estos problemas también.

Algunos de estos problemas desaparecen después del tratamiento. Otros duran un largo tiempo y otros nunca más desaparecen. Algunos problemas pueden desarrollarse meses o incluso años después de haber terminado el tratamiento.

¿Quiénes tienen estos problemas?

  • Casi todas las personas que han recibido radioterapia en la cabeza y el cuello.

  • La mayoría de las personas que han tenido trasplantes de médula ósea.

  • Aproximadamente dos de cada cinco personas tratadas con quimioterapia.

Pida ayuda para los problemas en la boca o los dientes

Si estos problemas persisten después de que el tratamiento del cáncer termina, y el médico no lo menciona, asegúrese de preguntarle:

  • Qué puede estar ocasionando estos problemas.

  • Formas de controlar el dolor en la boca.

Vaya al dentista después de terminar el tratamiento. Si el dentista no menciona el tema, asegúrese de preguntarle:

  • Qué tan frecuente debe ir a revisión.

  • Formas de cuidar la boca y los dientes.

Sugerencias para evitar o aliviar los problemas en la boca o los dientes

Mantenga la boca húmeda.

  • Tome bastante agua

  • Chupe trozos de hielo

  • Mastique gomas de mascar o chupe caramelos duros sin azúcar

  • Use un sustituto de saliva para mantener la boca húmeda

Mantenga la boca limpia.

  • Cepíllese los dientes, las encías y la lengua con un cepillo extra suave después de cada comida y al acostarse. Si le duele, ablande las cerdas en agua tibia.

  • Use una pasta de dientes suave con fluoruro (una pasta de dientes para niños) y un enjuague bucal sin alcohol.

  • Pásese seda dental cuidadosamente entre los dientes todos los días. Si las encías le sangran o le duelen, no pase la seda por los lados que sangran o están irritados, pero no deje de pasarla por los otros dientes.

  • Enjuáguese la boca varias veces al día con una solución de 1/4 de cucharadita de polvo de hornear (bicarbonato de sodio) y 1/8 de cucharadita de sal en una taza de agua tibia. Luego enjuáguela con agua corriente.

  • Si tiene dentadura postiza, límpiela, cepíllela y enjuáguela después de cada comida. Pídale al dentista que la revise para asegurarse de que todavía le queda bien.

Si le duele la boca, he aquí algunas cosas que debe evitar:

  • Alimentos duros y crocantes, como las tortillas de maíz, que puedan lastimarle la boca.

  • Alimentos picantes, muy condimentados o ácidos, como los cítricos o los jugos de frutas, que pueden irritarle la boca.

  • Alimentos azucarados, como los caramelos o las bebidas gaseosas que pueden causar caries.

  • Palillos de dientes (pueden cortarle la boca).

  • Todos los productos derivados del tabaco.

  • Bebidas alcohólicas.

Si tiene rigidez en la mandíbula:

  • Tres veces al día, abra la boca tanto como pueda sin sentir dolor, luego ciérrela. Repita 20 veces.

Haga clic aquí para algunas formas menos doloras de masticar y tragar.

Cambios de peso

"¡No puedo creer que tenga cáncer y esté aumentando de peso!"
Graciela, sobreviviente de cáncer de seno, 43 años.


Las investigaciones demuestran que algunos sobrevivientes de cáncer que han recibido ciertos tipos de quimioterapia o han tomado determinados medicamentos, tienen problemas con el aumento de peso y los kilos extra se quedan ahí, incluso cuando el tratamiento termina. Las sobrevivientes de cáncer de seno que han recibido ciertos tipos de quimioterapia aumentan de peso en forma diferente, pueden perder músculo y ganar tejido adiposo (grasa). Desafortunadamente, las formas habituales de perder peso puede que no funcionen en esos casos.

Algunos sobrevivientes de cáncer tienen el problema opuesto: No tienen ganas de comer y pierden peso. Algunos hombres dicen que les preocupa más perder peso que ganarlo. Los hace sentir menos fuertes--y un poco "menos hombres".

Pida al médico o a la enfermera ayuda con el aumento de peso

El médico o la enfermera puede ayudarle a controlar el aumento de peso. Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted sobre el aumento de peso. Si ni el médico ni la enfermera mencionan el tema, asegúrese de preguntarles acerca de:

  • Ejercicios para recuperar la fuerza en los brazos y las piernas, si ha perdido músculos y ganado tejido adiposo.

  • Un dietista o nutricionista que le pueda ayudar a planear una dieta saludable que no le agregue peso extra.

Sugerencias para recuperar el apetito

He aquí algunos consejos que han ayudado a otros a mejorar el apetito.
  • Empiece con comidas pequeñas. Cinco comidas pequeñas al día pueden ser más fáciles de manejar que tres grandes. Trate de desayunar un poco menos de lo normal, pero coma una merienda saludable a media mañana.

  • Concéntrese en sus alimentos favoritos. Si la idea de comer no le motiva, pruebe alimentos que realmente le gustaban antes del tratamiento. Eso podría ayudarle a abrir el apetito.

  • Consiéntase. Haga de la hora de las comidas un momento especial. Aunque sólo beba un suplemento nutricional, sírvalo en un vaso o en una taza helada. Agregue un poco de fruta fresca, jugo o cualquier otra cosa que realce el sabor, para que le sepa mejor.

  • Encuentre la forma de que sus comidas se vean atractivas. Elija alimentos de colores contrastantes; sirva los alimentos en un plato lindo; utilice una servilleta colorida.

Haga clic aquí para informacion sobre una buena alimentación.

Si tiene problemas para tragar

Algunas personas que han recibido radioterapia o quimioterapia en la cabeza o el cuello, pueden tener dificultades para comer porque no pueden tragar fácilmente. Las personas que han recibido radioterapia en el seno o en el tórax, o quienes han tenido cirugía en la laringe también pueden tener problemas. Como decía un sobreviviente de cáncer de pulmón, "Me costaba mucho trabajo masticar y tragar, a causa de la quimio. No era capaz. Comí sólo sopas y arroz blando durante semanas y semanas".

Si tiene problemas para tragar:

  • Ingiera alimentos suaves y blandos humedecidos con salsas. Los pudines, los helados, las sopas, el puré de manzana, así como las bananas y otras frutas blandas, son nutritivos y por lo general fáciles de tragar.

  • Utilice una licuadora para procesar los alimentos sólidos.

  • Pida consejo al equipo de profesionales de la salud, que incluye el médico, la enfermera, el nutricionista o el especialista en lenguaje.

  • Eche la cabeza hacia atrás, o muévala hacia delante mientras come.

  • Tome sorbos de agua con frecuencia, pues eso le ayudará a tragar los alimentos y a hablar. Lleve siempre consigo una botella de agua.

Control del intestino y la vejiga

Entre los problemas más molestos que tienen que enfrentar las personas después del tratamiento del cáncer están los del intestino y la vejiga. A menudo las personas se sienten avergonzadas o temerosas de salir. "Lo más difícil fue regresar al trabajo", dijo un sobreviviente de cáncer de próstata. "Me sentía como un tonto por tener que ir al baño cada rato. Y fue una sorpresa total para mí. El médico nunca me dijo que iba a tener este tipo de problema".

Esta pérdida de control puede ocurrir después del tratamiento para el cáncer de la vejiga, de la próstata, del colon, del recto o de los ovarios, entre otros. La cirugía puede dejarlo sin ningún tipo de control del intestino o de la vejiga, o sea sobre sus necesidades de ir al baño. A lo mejor le puede quedar algo de control, pero aun así usted puede verse obligado a correr al baño una o más veces durante el día o la noche. El problema opuesto se puede presentar cuando uno de los medicamentos que está tomando para el dolor le ocasiona estreñimiento.

Pida al médico o a la enfermera ayuda para controlar el intestino y la vejiga

Controlar las necesidades del intestino y de la vejiga es importante. A veces personas que han tenido cáncer no pueden controlar bien cuando tienen que ir al baño a defecar u orinar. El médico tiene que informarle sobre estas posibilidades, explicarle que se pueden presentar, y decirle cómo hacer para enfrentarles. No vacile en sincerarse con el médico y preguntarle cómo puede usted continuar su vida aun teniendo problemas de control de sus necesidades intestinales y urinarias.

Es importante contarle al médico cualquier cambio en sus hábitos relacionados con la vejiga o con el intestino. Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted. Si el médico no menciona el tema, asegúrese de preguntarle acerca de:

  • Ayuda para manejar las ostomías. Existen servicios y grupos de apoyo para ayudar a las personas a enfrentarse con estos cambios.

  • Problemas a causa del estreñimiento, los cuales se pueden tratar.

  • Ejercicios de Kegel (vea Ejercicios de Kegel) y otros programas de entrenamiento físico que pueden ser útiles.

  • Medicamentos que pueden ayudar.

Síntomas de menopausia

Después de la quimioterapia, algunas mujeres dejan de tener sus períodos todos los meses, o éstos cesan del todo.

Algunos tratamientos para el cáncer (y el medicamento tamoxifeno) pueden producir cambios en el organismo femenino y reducir la cantidad de hormonas que el cuerpo produce. Estos cambios pueden hacer que los períodos se interrumpan y producir otros síntomas de menopausia.

Con el tiempo, algunas mujeres vuelven a tener la menstruación (sobre todo las mujeres más jóvenes), pero otras no.

Algunos de las señales comunes de menopausia son:

Períodos irregulares. Una de las primeras señales es un cambio en la menstruación. Se vuelve menos regular. El sangrado empieza a ser menos abundante. Algunas mujeres tienen períodos cortos de mucho sangrado. A veces el período se interrumpe repentinamente.

Sofocos. Por lo general, los sofocos son peores durante la noche y pueden perturbar el sueño. Eso puede ocasionar cambios en el estado de ánimo y dificultar la toma de decisiones.

Problemas con la vagina o la vejiga. Los tejidos en estas áreas se vuelven más secos y delgados. Se pueden tener infecciones vaginales con más frecuencia. A medida que usted se hace mayor, tiene más problemas en el tracto urinario o le cuesta trabajo contener la orina.

Falta de interés en las relaciones sexuales. Estos cambios pueden hacer que se le dificulte excitarse sexualmente.

Fatiga y problemas de sueño. Puede sentirse cansada o tener problemas para conciliar el sueño, levantarse temprano, o volverse a dormir, si se despierta en la mitad de la noche.

Problemas con la memoria y otras alteraciones como depresión, cambios en el estado de ánimo e irritabilidad. Algunos de estos, especialmente los problemas de la memoria, pueden estar relacionados con el envejecimiento. Puede existir una conexión entre los cambios en los niveles hormonales y sus emociones.

Otros cambios en su cuerpo. Es posible que note que la cintura se le pone más grande y tiene menos músculos y más grasa alrededor de su cuerpo, o que la piel está más delgada y ha perdido elasticidad.

Es importante saber que:

Si todavía le venía la menstruación cuando comenzó
el tratamiento
y
ahora después del tratamiento tiene síntomas de menopausia,
todavía puede quedar embarazada.

Haga clic aquí para más información ayuda para los problemas sexuales relacionados con la menopausia.

Pida al médico o a la enfermera ayuda para los síntomas de la menopausia

Todos sabemos que la menopausia es normal. Llega un momento en que la mujer deja de ser fértil y ya no puede quedar embarazada. Esto se acompaña a veces con síntomas desagradables, como por ejemplo olas de calor por todo el cuerpo, depresión, y nerviosismo. El médico sabe estas cosas y debe explicárselas. Vea a un ginecólogo cada año y si es necesario pregúntele todos los detalles, así usted se sentirá tranquila sabiendo que los síntomas son normales y cómo tratarlos.

Si el médico no menciona el tema, asegúrese de preguntarle acerca de:
  • Medicamentos, suplementos u otros métodos que puedan ayudarla a controlar los síntomas de la menopausia.

  • Exámenes que le deban hacer (como por ejemplo, un examen de la densidad ósea para ver si tiene riesgos de osteoporosis).

  • Maneras de reducir la probabilidad de adquirir:

    • Osteoporosis. La menopausia puede ponerla en riesgo de perder tejido óseo, lo cual debilita los huesos y hace que se rompan más fácil.

    • Enfermedad del corazón. La menopausia también puede hacer que se eleve la concentración de colesterol en la sangre, lo cual aumenta el riesgo de enfermedades que afectan el corazón y los vasos sanguíneos.

Sugerencias para aliviar los síntomas de menopausia

He aquí algunos consejos que han ayudado a otras mujeres a manejar los síntomas de la menopausia:

  • Deje de fumar.

  • Haga ejercicio -- tanto levantamiento de pesas, como estiramiento muscular.

  • Aliméntese en forma sabia. Una dieta equilibrada proporciona la mayoría de los nutrientes y calorías que su organismo necesita para permanecer sano.

  • Trate de mantener un peso adecuado por medio de ejercicios y dieta.

  • Tome grandes cantidades de agua.

  • Si tiene sofocos, trate de llevar un diario de cuándo ocurren y qué los puede ocasionar.

Esto puede ayudar a descubrir qué debe evitar. O:

  • Cuando le comience un sofoco, vaya a algún sitio fresco o lleve un pequeño ventilador con usted.

  • Duerma en un cuarto fresco; eso puede evitar que los sofocos la despierten durante la noche.

  • Vístase "por capas" que se pueda quitar cuando se acalore.

  • Use sábanas de algodón y ropa que la deje "respirar".

  • Trate de tomar una bebida fría (agua o jugo) al comienzo de un sofoco.

  • Trate de no comer muchos alimentos picantes. Limite la cantidad de alcohol y cafeína que toma.

Si desea más consejos sobre ejercicios, haga clic aquí para ejercicios que pueden aliviar el dolor o el estrés; si desea consejos sobre la alimentación, haga clic aquí para informacion sobre una buena alimentación.

Intimidad y sexualidad

"Sabía de la impotencia. Pero no sabía nada de la falta total de interés, lo cual causó realmente algunos problemas entre nosotros".
Mitch, sobreviviente de cáncer de próstata, 73 años.


Es posible que su vida sexual sufra cambios después del tratamiento del cáncer; a muchas personas les pasa. Cerca de la mitad de las mujeres que han tenido tratamiento a largo plazo para el cáncer de seno o de los órganos reproductores femeninos, y más de la mitad de los hombres tratados por cáncer de la próstata, informan problemas sexuales a largo plazo. Muchos sobrevivientes de cáncer dicen que no estaban preparados para los cambios en su vida sexual.

Los problemas sexuales después del tratamiento del cáncer a menudo son ocasionados por cambios en el cuerpo, debido a la cirugía, a la quimioterapia o a la radiación, o por los efectos de los medicamentos para el dolor. A veces estos problemas son ocasionados por la depresión, los sentimientos de culpabilidad por la forma en que se produjo el cáncer, por los cambios en la imagen corporal después de la cirugía y por estrés entre usted y su pareja.

Haga clic aquí para más información sobre la menopausia.

¿Qué tipos de problemas se presentan? Las personas informan cuatro preocupaciones importantes:

  • Pérdida de interés en el sexo. Algunos pueden tener problemas con su imagen corporal después del tratamiento. Incluso la idea de que sus parejas los vean sin ropa les resulta estresante. Otras, están agotadas o tienen dolores y el sexo es lo último que les pasa por la mente. La quimioterapia y algunos medicamentos para el cáncer pueden reducir también el deseo sexual.

  • No ser capaces de tener relaciones sexuales como antes. Algunos tratamientos para el cáncer ocasionan cambios en los órganos sexuales, que cambian también su vida sexual.

    • Algunos hombres después del tratamiento para el cáncer de próstata, de pene o de los testículos ya no pueden tener o mantener una erección. Algunos tratamientos pueden debilitar también el orgasmo masculino o hacer que éste sea seco (sin eyaculación).

    • A algunas mujeres, después del tratamiento del cáncer, se les dificultan e incluso les resultan dolorosas las relaciones sexuales. Ciertos tratamientos para el cáncer, como la quimioterapia, la cirugía o la radiación pueden ocasionar estos problemas; algunas veces no existe una causa clara para ellos.

  • Tener síntomas de menopausia. Cuando la mujer deja de tener el período, puede tener sofocos, sequedad o estrechez en la vagina y otros problemas que pueden afectar su deseo de tener relaciones sexuales.

  • Pérdida de la capacidad de tener hijos. Algunos tratamientos para el cáncer pueden ocasionar infertilidad, lo cual hace imposible que los sobrevivientes de cáncer tengan hijos. Dependiendo del tipo de tratamiento que haya recibido, de su edad y sexo, así como del tiempo que haya pasado desde que terminó el tratamiento, todavía podría tener hijos.

Pida al médico o a la enfermera ayuda con sus problemas sexuales

Hablar de sexo, necesidades sexuales, del acto sexual, y otras cosas relacionadas con el sexo no es fácil. Todos nos sentimos un poco avergonzados si tenemos que hablar de estas cosas. Es todavía más difícil hablar de esas cosas con extraños como por ejemplo un médico. Por ejemplo, muchas mujeres de la comunidad latina han contado que les cuesta mucho trabajo hablar sobre su cuerpo y sus ideas sobre el sexo, y que tienen mucho pudor. En los aspectos sexuales muchas mujeres latinas son muy reservadas debido a su educación y tradiciones culturales. En realidad es el médico quien debe explicarle todo a usted. Sin embargo, a veces el médico no explica estas cosas de una manera clara. Usted tiene que hacer las preguntas: anímese y pregunte. Le hará muy bien enterarse de lo que el médico sabe sobre el tema.

Si cree que podría tener problemas para hablar de este tema, lleve consigo este documento y muéstrele esta sección al médico o a la enfermera.

Otra forma de aprender sobre su problema y como resolverlo es unirse a un grupo de apoyo donde haya personas como usted con las cuales usted puede hablar libremente y con franqueza.

Por lo general, los problemas sexuales no se mejoran por sí solos. Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted. Si el médico no menciona el tema, asegúrese de comentarle acerca de:

  • Cualquier problema médico que pueda estar causando cambios en su vida sexual. Usted puede obtener tratamiento para los problemas que tiene. Estos pueden incluir:

    • Problemas de erección. Los medicamentos, la psicoterapia, la búsqueda de maneras para producirse placer, la cirugía y otros métodos pueden ser útiles.

    • Sequedad vaginal. Sequedad o estrechez en la vagina, que puede ser causada por la menopausia. Pregunte cuál de estas opciones es para usted: el uso de lubricantes a base de agua durante el acto sexual, o de dilatadores antes del coito, o tomar hormonas, o usar una crema con hormonas.

  • Formas de mejorar el control muscular con los ejercicios de Kegel. Usted puede fortalecer los músculos de la zona genital por medio de estos ejercicios. Practíquelos controlando los músculos para detener el flujo de la orina. Puede hacer estos ejercicios incluso cuando no esté orinando. Simplemente contraiga y relaje los músculos mientras está sentada, de pie, o realiza cualquier otra actividad.

  • Sus preocupaciones por tener hijos, y qué puede hacer. Hable con el médico de las preocupaciones relacionadas con la planificación de la familia. En el caso de las mujeres, pregúntele si todavía debe usar métodos para no quedarse embarazada, aunque ya no tenga menstruaciones.

  • Ver un terapista sexual. A veces es bueno ver a un especialista en problemas relacionados con la actividad sexual. Estos especialistas están acostumbrados a escuchar gente como usted y comprenderán enseguida su caso. No se sienta inseguro o avergonzado--sus problemas le ocurren también a otras personas, y el especialista tiene experiencia con ellos y sabe como tratarlos.

Sugerencias para disfrutar de la intimidad después del tratamiento

Muchas personas pueden seguir disfrutando del sexo y de la intimidad después del tratamiento del cáncer, pero a veces deben hacer algunos cambios. He aquí algunas ideas que han ayudado a otros:

  • Prepare un ambiente sensual. Iluminación, música, aromas o una cena romántica para dos.

  • Haga una "cita amorosa". De ser posible, reserve un tiempo especial para estar solos.

  • Acaríciense. Bésense, abrácense y consiéntanse aun cuando no puedan tener el tipo de relaciones sexuales que antes tenían.

    • Cambie de posición. Una nueva posición le puede brindar más comodidad.